"Para mí, para mis amigos, para cualquiera interesado en leerlo.
Nada especial, solo hobby."

-AldhaRoku

jueves, 2 de febrero de 2017

Capítulo 2

 2



    – Tss..Tsss... Aldha. – Decía Nelson, quien trataba de despertarme, no dije ni una sola palabra, solo abrí los ojos y para mi desgracia me topé con el desagradable panorama. Todos mis amigos estaban inconscientes y con heridas de cortadas que aunque leves, múltiples, aparentemente solo estábamos despiertos Nelson, Songer, Yue y yo. Nos tratamos de acomodar dentro del caos del bus para levantar a los muchachos, pero antes Songer echó una ojeada por los cristales estrellados del vehículo.
    – No parece haber nada allí afuera. – Dijo Songer sin titubear, entonces decididos despertamos a los muchachos. A Yue casi se le sale un grito de susto al ver que Carlos, un amigo que había venido de Caracas, yacía muerto, su corazón había sido atravesado por una vara metálica y su cabeza sufrió una muy fuerte contusión, Hernán fue rápidamente a consolar a su novia ignorando por completo su gran cortada en la batata, cortada tan profunda que se podía ver hasta el hueso. Héctor por su lado tenía un brazo roto, pero había algo que me preocupaba más que nada. María no despertaba.

    Elio se empezó a quejar y dijo con su típico tono molesto.

    – Vieron, yo me quería quedar en la casa, ¡pero no!, tenían que obligarme a venir a esta mierda. 

   – Cállate basura – respondió Lucas quien estaba completamente enojado, a nadie le cayó ese comentario, la situación no se prestaba para juegos o bromas.

    – ¡Aja! Cáiganse a coñazos ahora y no ayuden a salir de aquí. – Dijo Songer quien fue apoyado por Nelson.

    – Si, vamos a ver cómo podemos salir de esta verga antes de que explote.

    Chicos, María no quiere despertar… – Dije con un tono notablemente alterado, se me aguaron los ojos y los muchachos vinieron conmigo.

    – Esa está durmiendo, despierta a esa pajua – Dijo Nelson en tono sarcástico, pero se podía ver la preocupación en sus ojos, tanto en los suyos como los de Hernán sobre todo, sin importar los intentos de despertarla, María no respondía, y sabía que si seguía intentándolo entraría en pánico, así que mande a los muchachos a salir del bus, teníamos que salir de esa jaula, no solo por miedo a que nos encontraran sino por miedo a una posible explosión.



    Entonces nos dirigimos al edificio dónde vive Ángel, estábamos a cuarenta metros cuando mucho, la entrada de hecho se podía ver, estaba abierta la reja, << Rota sería una mejor respuesta >> no daba para nada buena espina. Pero era lo más cercano que teníamos hasta que saliera el sol, debíamos descansar o no aguantar el posible trote mañana, así que nos adentramos a las oscuras escaleras del edificio, el piso seis era nuestra meta, el eco era terriblemente sofocante. Más para mí, yo llevaba a María en mi espalda. Adelante estaba Nelson, Ángel y Kamui cubriéndolos estaba Songer y Lucas, los demás íbamos un piso más abajo, la intención era no estorbar en caso de encontrarnos a los malditos locos arriba, Hernán ocultaba muy bien su horrible herida en la pierna disimulando haberse roto el tobillo, Héctor tenía su jodido brazo hecho mierda, Edinson y Veruska andaban por su lado juntos, yo era un completo inútil puesto tenía mis manos ocupadas sosteniendo a María la cual llevaba en mi espalda, los demás se reponían de la contusión del choque.

    – Vamos pa’ riba. – Dijo Kamui, quien bajo para informarnos que toda la trayectoria estaba limpia, habían cuerpos y sangre, pero nada vivo, así que subimos y logramos entrar a casa de Ángel, no había nadie, aparentemente su hija y esposa estaban de viaje en otro estado, << no sé si llamarlo suerte o pobrecillas de ellas >>, en ese momento no sabíamos nada del mundo, más allá que la trayectoria del Marina hasta el edificio.


    Ángel encendió el televisor.

    – En esa mierda no hay señal. – Recalcó al ver la estática en el mismo.



    Se empezaron a escuchar tiros, gritos inclusive, << Qué lo qué bruja, mamerwebo >> Nos asómanos y a través de la ventana podíamos ver como algunos Tukkis iban en moto cargando sendas y aparentemente pesadas cajas de alimentos, bolsas con comida, algunos ropa inclusive, podíamos ver como echaban tiro los desgraciados, y entonces pudimos verlos, un enjambre enorme de esos malditos que aparecieron en el Marina.

    – ¡Verga marisco! – Se le salió ese grito a Ángel al sorprenderse con la cantidad.

    – ¡No joda, Ve eso! Dijo Songer sorprendido también, entonces entendimos por qué aún seguíamos vivos, era patético, pero la razón por la cual no nos habían devorado es porque estaban ocupados con esos cabrones, aprovecharon el mismísimo infierno para saquear, y al ver como algunos caían de las motos y eran devorados ahogándose en sus gritos, nos dimos cuenta de a qué precio. Me voltee para echarle un vistazo a mis amigos y era descorazonador.



    Nelson estaba con Diana quien se había enfermado, tenía una maldita fiebre horrible, Yue y Hernán estaban digiriendo el momento, Kenyi miraba a la nada << seguramente pensaba en su familia o en lo cerca que estuvo de morir hoy >> Kyoko estaba llorando en una esquina mientras temblaba. No veía a María por allí así que debía seguir durmiendo en la cama, fui a verla y esperaba no encontrarme a Edinson y a Veruska haciendo algo indebido, pero solo los vi en la cocina, ambos llorando y consolándose, había entendido que nadie aquí estaba bien, y que lo ocurrido no sería fácil de digerir, había entendido que no era el único que pensaba en mi familia, había entendido que por tener a mi María en cama no estaba peor que el resto. Entonces fui a hacer lo único que podía, darle compañía a mi chica y esperar que despertase.


 
    Héctor se estaba mareando, y se acostó en el suelo agarrando una almohada para recostar su cabeza.

    – Deberías ponerte algo en esa mano ¿no crees? – Le dijo Joan con tono de preocupación. Ángel busco algo de alcohol y gasas y empezaron a tratar las heridas en la mano de Héctor.

    – Mano, déjame un poquito de gaza y alcohol a mí por favor. Dijo Hernán.

    – Si papa, ¿Qué pasó el tobillo está muy mal? Le pregunto Ángel, Yue se había dormido en los brazos de Hernán así que se levantó los ruedos del jeans temblando por el dolor, entonces vieron su pierna, decir que era un desgarre sería poco no había que ser doctor para saber que la gravedad era tal que podía perder la pierna.

    – Tas loco ¿por qué no dijiste nada? – Dijo furioso y preocupado Songer, pero Hernán respondió con una mala cara y apunto con su boca a Yue, entendieron directamente que no quería preocuparla, no más de lo que debía estar.  



    Elio agarro un pedazo de tela que encontró en los muebles, y le dijo en tono sarcástico:

    – Bueno, muerde que te va a doler. << Será broma, pero Hernán sabe que tiene que hacerlo. >> Entonces empezó a morder la tela y apretó fuertemente sus puños, Ángel e Indriago empezaron a limpiar su herida, tenía tierra y sangre seca muy pegada, Hernán temblaba y las lágrimas se le salían, su piel era oscura, pero se podía ver lo rojo que estaba, sudaba y sus ojos parecían que se iban a salir. Songer entonces levanto a Yue quien seguía somnolienta y la llevo a la cama junto con María, ahora Hernán podría golpear y manifestar su dolor con más libertad, aun así se contuvo los alaridos y el grito, pero eventualmente se desmayaría por el mismo dolor, entonces así terminaría nuestra primera noche, nadie cantó guardia, nadie se quedó despierto, eventualmente todos caímos rendidos esperando que mañana fuera mejor.

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